...Y llegó el momento del baile. Entonces
Rebe, su ya mujer,
cogió el micrófono, y se puso a decir algo así como:
-L y yo os damos las gracias a todos por haber pasado este día tan especial con nosotros. Damos las gracias, especialmente, a nuestras familias, por el medio disgusto que se han llevado por haber organizado esta boda, según ellos de una forma un poco rara. Y ahora, queremos pediros un favor. L y yo vamos a bailar nuestro primer baile, y luego, habrá una sorpresa en la que
prácticamente todos los amigos y familia de L
tendréis que participar, así que si
estáis todos de acuerdo... nosotros vamos a bailar.
Y se pusieron a bailar. Era la canción de la película de
Titanic. Por nada del mundo me lo habría imaginado bailando esa canción con esa ropa que llevaba, pero bailó muy bien. Los dos lo hicieron. Se les notaba tan felices y enamorados. Ella no dejaba de
sonreír y le miraba con una
carita que se le caía la baba. Cuando terminaron de bailar, se fueron a su sitio, se sentaron....y no pasó nada, yo me quedé pensando que faltaba la sorpresa que habían prometido...pero no hubo nada.
Repartieron los regalos, y entonces vi a un amigo dirigirse al
dj, y entregarle un
cd. Ahora viene la sorpresa, pensé. Y
efectivamente. Volvieron los dos juntos a la pista y ella volvió a coger el micro.
-
Prácticamente, todos
sabéis que aquí presente hay una persona que siempre ha sido especial para L, y además él asegura que esa persona le debe un baile....
Ella siguió hablando, pero yo apenas la escuchaba por que mi hijo se había manchado las manos con el helado y estaba pendiente de él, así que me puse a buscar unas
toallitas, y después de encontrarlas, me puse a frotarle las manos para que no manchara a ningún invitado. Mi marido me estiraba del brazo para que me pusiera de pie y prestara algo de atención y, yo le dije " para ya coño que estoy limpiando al niño" mientras me incorporaba y, preguntaba que qué había dicho, ya que no me había enterado de nada.
-L va a sacar a alguien a bailar. - Me dijo Mario.
-
Buff, le encanta hacer el tonto.- dije yo, pensando que sacaría a su única prima, o a su única hermana, o a su única madre, o a la única abuela que tenía allí.
Como mi mesa era la que más cerca estaba de la pista de baile, pasó por delante de
nuestra mesa un montón de veces, haciendo como si buscara a su
pareja de baile. De pronto se paró justo detrás de mi padre, que era justo delante de mi, y me guiñó un ojo....y ahí me temí lo peor... De repente, y sin saber cómo, estaba a mi lado y me dijo "¿Bailas?".
-No, claro que no, ya lo sabes.- le dije yo, temiendo que no me iba a poder escapar de ese
lío.
-Tienes que bailar conmigo.
-No puede ser, yo no bailo, además voy descalza.
-
Jajajajaaj...-entonces me agarró ¡¡¡¡¡¡AL BRAZO!!!!!!. - Mejor descalza, así estás más
bajita.
Me llevó a la pista, y todos los que yo conocía nos rodearon.
Ahí os juro
que casi me desmayo. Me temblaban las piernas, los brazos y el resto del cuerpo, y os aseguro que mi cara no era roja...era como una linterna....En ese momento empezó la canción y la reconocí enseguida "
NOTHING ELSE MATTERS" de
Metallica. No tenía
escapatoria. Él haciendo el payaso como siempre, puso mis brazos alrededor de su cuello, y puso sus manos en mi cadera, sonriendo y sacando el pulgar, haciendo un signo de
aprobación...y el muy Cabrón no dejaba de
reírse.
-Ya te vale.- le dije yo - te has pasado!!!. Me estoy poniendo mala, y creo que me voy
a caer, te lo digo en serio.
- Venga va, que no es para tanto.
Me agarré fuerte con los brazos porque os juro que pensaba de
verdad que las piernas me iban a fallar en cualquier momento. Escondí mi cara entre mis brazos, apoyando mi frente en su cuello, debajo justo de su barbilla. Y ahí estuve, escondida, hasta que más o menos, noté que me calmaba un poco. Entonces fue cuando pude mirarle.
-Estas
guapísimo-le dije- ¿Qué te ha dicho
Rebe cuando te ha visto
así vestido? ¿Le ha gustado?
-
Jajaajja, todo esto ha sido idea suya. No se me hubiera ocurrido esto ni
pensándolo durante 100 años. No sabía que se podía hacer una boda así.
-Hombres-dije yo-. Está niña está loca por ti ¿eh?
Ahora parecía que la situación no era tan grave. Me sentía incluso a gusto.
Entonces puso su mano en mi nuca y empezó a acariciarme el pelo, y
ahí, justo ahí.....se paró el mundo para mí. Ya no había nadie en esa sala. Solo
estábamos él y yo. Nadie más. Yo también alcancé a tocar su pelo, ahora más largo de lo habitual, y apoyé mi cara en su pecho. Y le respiré, y le
olí....y entonces vinieron a mi mente tantos recuerdos. Sólo esa olor hizo que retrocediera tantos años, que entonces ya no estaba en la pista bailando, sino en la piscina, en el campo, en el parque, en el instituto....y en tantos otros sitios..... Levanté la cara y le miré y me puse de puntillas para decirle..."sigues oliendo igual de bien que siempre", y él me dijo...." y tú sigues oliendo a fresa
ácida"....